La sala de juegos, ubicada en pleno Microcentro, fue descubierta luego de una denuncia. Tras llegar al lugar, los efectivos de la Policía de la Ciudad apresaron a nueve de los asistentes por haber infringido el aislamiento preventivo por la pandemia de coronavirus. El lugar era manejado por un hombre que dijo ser representante de futbolistas.

Casino ilegal en un hotel de la ciudad

Dieciséis personas fueron sorprendidas por los efectivos de la Policía de la Ciudad mientras participaban de juegos de azar en un casino clandestino instalado en un hotel del Microcentro porteño. El lugar era regenteado por un hombre de 63 años, quien señaló desempeñarse como representante de futbolistas de divisiones inferiores. De inmediato fue alojado en la Alcaldía de la Policía de la Ciudad.

Nueve de los implicados finalizaron detenidos por violar el aislamiento preventivo implementado por el gobierno debido al coronavirus, comprobándose además que carecían del correspondiente permiso de tránsito.

Voceros de la Justicia de Capital Federal dijeron que el operativo se concretó en la noche de ayer, cuando integrantes de la División Operaciones Especiales, a raíz de un llamado que recepcionaron al número telefónico de emergencias 911 por la violación del aislamiento por la pandemia de Covid-19, arribaron al hotel ubicado en avenida Corrientes al 800, ocasión en la que encontraron un casino ilegal que funcionaba en un amplio salón en el primer piso del edificio.

Trascendió que los efectivos secuestraron 200.000 pesos, 2.000 dólares, celulares, notebook, una computadora, cartas para el juego de blackjack, punto y banca, y póker, gran cantidad de fichas y distintas anotaciones de dinero por juego ilegal.

En el lugar había 16 personas (7 de ellas residentes en el edificio y las restantes con domicilios tanto en la Capital Federal como en el Conurbano, que fueron apresadas porque no tenían los permisos de tránsito otorgados actualmente por los funcionarios como consecuencia del aislamiento preventivo obligatorio).

Uno de los individuos que había en la sala de juego era un remisero (que había concurrido a buscar a un cliente) y un adolescente, de 17 años, quien afirmó ser jugador de las inferiores de un club de Primera.

El casino era manejado por un hombre de 63 años, que aseguró tener la concesión del bar del hotel, pero que a su vez manifestó ser el representante del futbolista y que además era propietario de tres pisos del edificio.

Muchas de las personas que jugaban en el salón lo hacían con un barbijo colocado en los rostros. Se comprobó que el casino funcionaba casi todos los días de la semana y que habían sido instalado hacía unos tres meses, cuando las distintas salas de juego porteñas fueron cerradas debido a la pandemia.

Intervino en el expediente la Fiscalía Contravencional de Flagrancia de la Zona Este de la Capital Federal.

Como consecuencia de la requisa, la Justicia trata de averiguar si la existencia del casino tiene alguna clase de relación con la denominada Unión Argentina de Póker, que desarrollaba juegos ilegales on line, y con diferentes plataformas existentes en Internet para efectuar apuestas ilícitas con eventos deportivos.